miércoles, 29 de julio de 2015

Ternuras


Quiero ser el rocío que besa tu labio,
ese pétalo que late del Sol al rayo,
la nube cuya gota alcanza tu pestaña,
y te despereza deshaciéndote la legaña,
el aroma en flor que respira tu pulmón,
y el calor que en tu piel excita sudor.


¡Oh, Dulce lluvia de verano, ternura violácea!
¿Qué puedo esperar de tan poca esperanza?
¡Ay, Rostro angelical, venido de Venus!
¿qué más puedo desear si ya sé donde paras?


Mi tinta es mi misma sangre derramada,
mis versos son todos los besos que te daría,
guardiana y princesa entre mis hadas,
sabe Dios que sin ti de ambos nadie quedaría.


Cual un niño, anhelo tus cuidados infinitos,
Tus curas, como un anciano que se deja hacer,
Tu voz, a juego con tus tiernos modos benditos,
Mi ser entero sea entregado a todo tu ser.


Mariposa de alas escarlatas y rubíes,
dulce boca, carantoña en las albas cuando ríes,
cordura de mi mente loca y desaliñada,
juego de este poeta y su mimosa hada.


Es tu sencillez lo que te hace ser una dama,
Es tu templanza un don para este que te ama,
Son tus modos benditos los de una geisha,
Y es tu existencia el Cielo en la madre Tierra.





jueves, 23 de julio de 2015

Algún día


Preso de la noche, mi alma completamente libertina goza de una anarquía total rozando lo pernicioso, pero es que soy un búho, no un hombre, por mucho que se empeñen en borrarme ese estigma grabado a golpes de fuego. Y por aquí ando, leyendo proverbios y escuchando blues relajante; dejado de la mano de Dios y empapándome de noticias del facebook. Pero yo sólo pienso en ella, en mi Musa, en mi Dulcinea, en mi Ofelia, en mi Julieta, en mi Amor... en Ruth. ¿Qué estará haciendo mi ángel ahora? ¿Se hallará cuidando desvalidos en el Parnaso? ¿Habitará en su hogar? Solamente anhelo verla y que me sonría para inyectarme vida; necesito su vida para llenarme de néctar de Dios; oír su voz para que los violines del Mundo giren en mis oídos hasta sentirme de nuevo vivo; sus gafas que me saquen del los avernos para vernos, y que mis miradas le toquen y le acaricien el Iris, los pómulos, los labios, hasta las palabras para que me expulse de la Gehena en que ahora sueño con ella.
 Aunque me cueste sangre, prometo que te he de ver, Ruth, pues toda mi sangre es la apuesta por tu alma, amor, y mi plasma no es sino la limosna por tu bello cuerpo, mi ternura infinita del corazón, diástole de mi pensar, no sé cuando ha de llegar, princesa, fecha esa que ya está cerca y será especial, querubines habrán de cantar y diosas pulsar la lira, mi bella divina, en todos los tonos que el firmamento ofrezca a los humanos, estelas púrpuras y silfos dorados, azulinas brisas en tus mejillas y rojo pasión por tus sonrisas, tu piel de miel purísima, y por cada parpadeo un surtidor de flores de mil colores, que viniese a llover sobre nuestros cuerpos henchidos de alegría y purpurina, miríadas de pájaros centelleando verdes, morados, amarillos... Y el Sol abriéndose en gajos para ambos en un amanecer jamás visto por humanos.
 Eres el mayor de mis deseos, la Diosa que me colma de felicidad, un amor sin precedentes, esa musa que es mi aliento al respirar.

martes, 14 de julio de 2015

Ruthopía (la Reina de mis protegidas)


Te amo como para leerte palabra a palabra todo tu cuerpo, sílaba a sílaba cada poro de tu piel, te necesito mirar, sin ti mi vida no tiene sentido, sólo mirándote late este corazón perdido.
Te necesito sólo mirar para vivir, Ruthopía, aunque nunca seas mía; tu recuerdo perdura ardiente y vivo igual que ese ángel que ha de hacerse presente algún día ante mí, Ruthopía, y entonces los cisnes junto con las náyades danzarán para ambos el cantar de la Gloria purísima concebida por el loco vate que escribió un sueño y se cumplió.

Ruthopía, amada mía, Rosa y divina,
Tu sonrisa, luz del día, mimosa y niña,
Ruthopía, mi camino vía, hermosa se te adivina,
Es pétalo que tu destino guía... hasta el reino de mi vida.


Caléndula que ahuyenta los protervos pensamientos,
Sé la cuna de mi confianza entre lirios azules y cuentos,
Felicísimas mimosas, traed aromas de vainilla sin tensiones,
Para que, envueltos en rosas y jazmín de las pasiones,
De lavanda un fuerte amor proporciónenos relajación.


sábado, 4 de julio de 2015

El sepelio del duende rosa


Hoy los silfos se agolpan contra mi ventana mientras el poniente hace hervir de dolor toda la ciudad. Sólo el café frío me deja pensar por un instante en las elegías de mis asuntos en la buhardilla. Debo de llevar un mes sin plumear, me noto frugal. Como un vampiro dispuesto a continuar, recién sacado del ataúd frente a la cruz plata de un monaguillo, casi sin ritmo ni estilo.

A falta de prosa, os dejo una poesía salvadora:


El sepelio del duende rosa


En el sepelio  de los duendes rosa
Hoy el desfile de botines lila es su antojo
Dormitan ya reyes y dioses bajo antiguas fosas
Que ni siquiera las lombrices miran ahora de reojo
 
De noche, el bosque de luciérnagas es pleno y hermoso
El valle del pueblo verde prefiere brindar al duende
Pues él era sabio y bueno…  Y, entre sus obras,
En vez de lloros, hizo prometer a todos un gran alborozo.
 
Una gran lluvia de estrellas derrama de adornos
El estaque, sobre el que  alegran más de mil cisnes
Y allá, en el cerro, algunos lobos con decoro…
Almas de piano hacen de aquel silbido violines
Para embrujar el hechizo de un gran gorro:
El del duende…
El duende feliz que no murió solo.




jueves, 14 de mayo de 2015

Ikigai


Por mi amuleto nepalí,
que debo hacer un ikebana fantástico;
en su centro un buen rubí,
y orlado de adornos neo-clásicos.

Al nadir, por tres brujas será bendecido,
y ululará una lechuza a su paso,
todas mis pulseras preciosas desenterrando,
para que en un gran ikigai sea fundido.

Las velas serán el embrujo,
la vida vivirá en pulso,
y bajo los astros del cielo,
las noches soñarán lustros.

Y así el mundo tendrá sentido;
sentido las almas de la Tierra.
Vívidas todas las cosas con y sin latido.
Y el tiempo verá feliz el paso de las Eras.


Ikigai es un término de origen japonés que no tiene traducción exacta al español, aunque se le atribuye un significado sumamente especial: "tener una razón para vivir". Es un vocablo que utilizan los habitantes de la isla de Okinawa cuando quieren referirse a " aquello que hace que la vida valga la pena, lo que nos hace despertar cada mañana... el motivo de vivir". Sus pobladores se cuentan entre los más longevos del planeta: viven más de cien años con buena salud y en plenitud.







martes, 28 de abril de 2015

Feria del libro

Nuevo amanecer de terciopelo y velas perfumadas de frutas del bosque en mi buhardilla, de fondo rutas de blues relajante después de la ducha y el aseo, me organizo en la medida de lo posible la ingente cantidad de libros que compré ayer e intento re ordenar, apenas factible, el escritorio.
Ayer fue tarde de librerías: primero, recogía una antología de la generación del 27 en París-Valencia, luego me compraba cómics de terror en Futurama y, finalmente, acudía con mis amigos a ver unos cortos en la Feria de Libro (donde también me seducían las musas de las letras. Cuestión por la que mi mesa ahora esté repleta).
Ya que tengo mucho por leer, hoy en escribir no me extenderé. Únicamente, para los amantes de Bécquer, que buscamos algo más que su obra, pues ya la gozamos en varias editoriales y de distintas formas, incluso, en mi caso, conservo una edición de 1885, expresarles que ha salido recientemente "Rimas, Leyendas y relatos orientales", un volumen crítico bajo la edición de María del Pilar Palomo y Jesús Rubio Jiménez, publicado por la Fundación José Manuel Lara, compendio de diversos estudios y biografías que aspira a ser la edición canónica sobre el genio sevillano.

domingo, 26 de abril de 2015

Joyas


Demasiado raciocinio, hace demasiado tiempo que no piso una casa de lenocinio... Ya libre este vate del complejo de los orates. Una vela de lavanda encendida en mi buhardilla, que mil detalles son las joyas de la vida, varios libros nuevos, nuevos amigos, viejos reencuentros y nuevas metas, novísimos proyectos y letras, secretos, esencia de lirio azul en el farol y muchas notas... Se expande el aroma de mi escritorio la rosa, mientras escucho a media luz rock and roll... Que se cambia de piel tantas veces como el mundo crece, y la libertad se atisba como detalles, que son las joyas de la vida.

Gemas de luz mimosas recorren mi habitación oníricamente, fundiéndose en hipnosis que recuerdan los mejoren momentos de mi vida, y estallan en cuentos sin finales e hipótesis ideales para parir nuevas magias virtuales que luego descifraré y daré forma en verso. Antiguas diosas de la mitología griega me besan, y se escoden para que interprete medios códigos; duendes me distraen mientras escucho a cantautores soñar en voz alta, y el aire de la libertad sopla a través de mi ventana, mientras se pone el Sol en la tarde lenta y pausadamente del horizonte en capas superpuestas.

¡Ay, Domingos romanticones, que me aplastáis en los sillones!

¡Poesía en ecos, libérame de los ellos o, al menos, de los egos llorones!

¡Ay, Poesía salvadora, libérame de malvivir la nostalgia abrumadora!

El Cielo es ahora pura fantasía, ni ciega ni molesta, pero se clava y al punto seduce magníficamente del ojo a la mente; es como si las vastas nubes se derritieran de luz líquida, como si el mismo cielo fuera un espejo de puro oro brillante hasta el exceso, un marco indecible, es un mar plano y dorado creado sólo para los únicos...

Tarde ardiente de Abril, gracias por este regalo bajo el añil.